Header Expomin 2016 Prensa

Categoría: Feria en los Medios

(NUEVA MINERÍA Y ENERGÍA) La historia detrás del éxito de Expomin

Por Joaquín Ruiz

Un cuarto de siglo cumple esta tradicional feria minera que transforma cada dos años a Santiago en el epicentro mundial de la actividad. Pero no siempre fue así. ¿Cómo logró Expomin transformarse en una de las exhibiciones mineras más importantes del mundo? Sus creadores recuerdan aquí parte de esa historia.

Probablemente pocos imaginaron que la pequeña muestra comercial de dos países que se organizó en 1990 al alero de la entonces Feria Internacional de Santiago (Fisa) se convertiría años después en una de las exhibiciones mineras más importantes del mundo.

Fue una simple exhibición de empresas y productos organizada entre Fisa y el Departamento de Comercio de Estados Unidos lo que sentó las bases de lo que hoy conocemos como Expomin, una marca ampliamente reconocida en la industria mundial de la minería.

Conocida en sus inicios como “Exposición Mundial para la Minería Latinoamericana”, con el paso del tiempo el nombre Expomin adquirió fama global al convocar, cada dos años, a representantes de la industria minera en una amplia feria que sólo conoció expansión y crecimiento desde aquella modesta primera versión realizada hace un cuarto de siglo.

“Con el escenario comercial que se observaba tras el cambio del ambiente económico a principios de la década de 1990 producto de las transformaciones vividas en Chile y el mundo, se avizoraba un momento excepcional para la minería”, recuerda Carlos Parada, actual director Ejecutivo de Expomin.

Con el retorno a la democracia, Chile comenzó a abrirse más al mundo, lo que impulsó fuertemente la inversión en diversas áreas de la economía, especialmente en minería. De esta manera, el país buscaba transformarse en una plataforma para los negocios en exploración, explotación e insumos.

“El crecimiento explosivo del número de proyectos mineros convirtió al país en un destino atractivo para los proveedores tanto de Chile como de los más diversos países de los cinco continentes, permitiendo una diversificación creciente y progresiva en la muestra”, explica Parada.

Este escenario dinámico y en constante evolución permitió a los organizadores de Expomin mirar con optimismo el futuro, aun cuando la exhibición de los inicios distaba mucho de las dimensiones que alcanzaría dos décadas después, cuando cuadriplicó su superficie inicial (ver tabla).

tabla EXPOMIN nueva minería y energía

“Los volúmenes transados por el negocio minero ciertamente nos hacían prever (en los inicios) que una feria como Expomin, sin competidores en su formato tanto en Chile como en Sudamérica, tenía un potencial enorme de crecimiento”, asegura el director Ejecutivo de la feria.

El atractivo de Chile como destino de inversiones mineras en la región favoreció el crecimiento de Expomin, ya que muchas de esas nuevas empresas que llegaban al país, tanto compañías productoras como proveedoras, también querían estar presentes en la feria.

“La consolidación definitiva de Chile en la década de 1990 como un país minero y puerta de entrada de inversiones a la región, significó un salto cualitativo y cuantitativo que transformaron a Expomin no solo en la feria minera por excelencia de Chile, sino de toda Latinoamérica”, destaca Carlos Parada.

Centro de exhibición mundial

Desde sus inicios, uno de los principales objetivos de Expomin fue promocionar y difundir tecnologías, soluciones, innovaciones y conocimientos técnicos asociados a la extracción y operación de proyectos y faenas mineras. Así, la idea de tener una feria minera enfocada en empresas y equipos fue mutando hacia un concepto mayor, que implicaba transformar a Expomin en “un centro de exhibición y de transferencia de equipos y tecnología orientados al sector minero mundial”, según explica Parada.

“En ese contexto, Expomin ha sido el reflejo de una industria en permanente crecimiento, reflejando la expansión y diversificación de sus mercados, consolidando a esta feria como un punto obligado de encuentro entre los más importantes actores de la minería regional y mundial, donde se planifica el desarrollo del sector para los próximos años”, agrega el también ejecutivo de Fisa.

Y hasta ahora, el balance ha sido más que positivo para sus organizadores. En 13 ediciones realizadas en sus 24 años de historia, Expomin pasó de tener 389 expositores en su primera versión a más de 1.600 en la última, realizada el año pasado. Y si en la primera edición convocó a 17.000 asistentes en 30.000 metros cuadrados, 24 años más tarde el público subió a 80.000 en 125.000 m2 de superficie.

Pero hay más. Expomin se ha convertido en una plataforma de negocios “eficaz y efectiva”, dice Parada, destacando que en sus 13 versiones, se habrían generado más de US$ 11.000 millones en negocios. Grandes cifran que “reafirman el valor estratégico de Expomin como una plataforma comercial y de intercambio de conocimientos única a nivel regional y mundial”, concluye el director ejecutivo de la feria.