Header Expomin 2016 Prensa

Categoría: Información del Sector

(MINERÍA CHILENA) Fundiciones en Chile: Una discusión necesaria

A medida que estas instalaciones se preparan para cumplir con la norma ambiental de emisiones, en 2018, se ha intensificado el debate sobre la necesidad de invertir en ellas y su relevancia para el país.

Aunque con matices, existe una creciente conciencia, tanto a nivel de la industria extractiva como en el propio rubro de las fundiciones de cobre, en torno a que es necesario analizar el rol que cumplen estas instalaciones, para muchos de carácter estratégico. Aún más, se aboga que es preciso definir una Política País al respecto. Ello, por el tipo de producción a la que tiende Chile –dado el agotamiento de los óxidos-, por las exigencias que están colocando los mercados al contenido de arsénico en el concentrado de cobre y, principalmente, por el riesgo que podría significar la omnipresencia de China en el negocio de la pirometalurgia.

Expertos como el gerente de Optimización de Fundición y Refinería de Codelco, Germán Richter, hacen hincapié en la importancia de la diversificación y de mantener una adecuadaparticipación en los mercados de concentrado y de cobre metálico.

Según el directivo, las fundiciones son estratégicas para Chile y Codelco, porque de no contar con esa capacidad, “existiría un mayor riesgo o exposición al mercado, al depender de una capacidad controlada por terceros. Las fundiciones y refinerías brindan flexibilidad, al permitir tratar en el país parte de los concentrados, particularmente aquellos que no consiguen buenos términos comerciales”, argumenta.

Opinión similar defiende el vicepresidente ejecutivo de Enami, Jaime Pérez de Arce, enfatizando a MINERÍA CHILENA que “a nuestro país le hace falta mirar este tema desde las fundiciones y desde el desarrollo de este negocio. Aquí ha faltado una política de Estado”.

Sin embargo, también hay consenso en que el escenario de las fundiciones en Chile es complejo, debido principalmente a una desinversión que se ha registrado en los últimos años, ocasionando una pérdida de competitividad frente a sus similares de China y otros países de la OCDE.

Al respecto, el subsecretario de Minería, Ignacio Moreno, estima que para ponerse al día, al menos en lo que exige la nueva normativa que entrará en vigor en el país -que establece un 95%de captación de emisiones-, se deberá invertir entre US$2.000 y US$2.500 millones, de los cuales la mayor parte corresponde a empresas pertenecientes al Estado.  Para llegar al 98% de captación, en tanto, Sonami ha estimado una inversión de US$5.000 millones.

Desde Cochilco consideran que el incremento futurode la producción de concentrados de cobre en Chile pone una señal de alarma sobre la necesidad incluso de contar con más fundiciones. Ello, porque según las cifras que maneja la entidad, de aquí a 2025 se producirán cerca de 6,6 millones de toneladas de concentrados -hoy se generan 3,9 millones- y de ese total, el 53% lo producirán los nuevos proyectos en carpeta. Pero ni los inversionistas privados ni públicos prevén invertir en estas instalaciones.

La Comisión estaría trabajando en un estudio que indicaría desde los lugares más adecuados para instalar las fundiciones, hasta el monto de inversión y la disponibilidad de concentrados que hoy no está comprometida en contratos a futuro.

 

2-Web-Fundición-Chagres.-Propiedad-AngloAmerican-copia-300x197

 

Menorcompetitividad

El subsecretario Moreno reconoce que “la situación competitiva de nuestras fundiciones es mala, con tecnología relativamente antigua, manejo de hoya que genera un desempeño ambiental que no es de lo mejor, tampoco a nivel de captación de gases, y están perdiendo plata”.

Acota que para las empresas mineras, al menos las del Estado, es más rentable invertir en la mina que en las fundiciones, “por lo tanto, la inversión en estas últimas se ha ido postergando; no ha habido aportes estructurales o significativos en los últimos 20 años”, asegura.

El ingeniero civil metalúrgico y asesor senior de Enami, Claudio Dodds, comparte este análisis: “Ha habido una visión muy errada del desarrollo de negocios de las fundiciones. En el caso específico de Codelco, priorizaron su mirada de negocios por mina-concentradora (…) Por lo tanto, lo que es fundición y refinería quedó relegado, y la consecuencia es que estamos en muy mal pie”.

A esto añade que los costos “se han encarecido enormemente”. Uno de los puntos que ha influido en ello, advierte a MINERÍA CHILENA, es el mal manejo de los cuadros de reemplazo del personal: “Hay toda una generación que se fue, jubiló o se retiró, y todo ese capital humano no se reemplazó, por lo que tenemos un vacío enorme entre gente con experiencia y que no la tiene”, lo que impacta en el desempeño.

Sobre el tema de los costos, el subsecretario Moreno detalla que en la mayoría de las fundiciones chinas “éstos oscilan entre 10 y 18 centavos de dólar por tonelada tratada. En tanto, el promedio del sector está en 21 centavos, mientras que nuestras fundiciones más caras están prácticamente en el doble de la industria”, remarca.

Por su parte, el ex director de Cesco y actual director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo, enfatiza que “las fundiciones son un negocio complicado en la cadena de la industria del cobre. Si se compara con la etapa anterior, de la explotación minera, o incluso con las fases siguientes, de productos semi-manufacturados, es probable que su tasa de retorno sea la más baja. Los cargos de tratamiento y refinación (TC-RC), que definen los ingresos de las fundiciones, han estado deprimidos por largos períodos”, puntualiza.

Consultado por el factor estratégico de este eslabón, Guajardo reitera que “debe analizarse desde una perspectiva distinta, que es evaluar si poseer capacidad de fundición puede resultar importante para asegurar un valor adecuado para la producción minera en el futuro”, tomando en cuenta la alta concentración de capacidad de fundición, puntualmente en China.

A juicio de Claudio Dodds, debe realizarse un cambio en el modelo de negocios de las fundiciones y separar lo minero de lo metalúrgico. Plantea el desarrollo de una industria metalúrgica donde convivan las fundiciones, el cobre secundario y los productores de ácido sulfúrico.

 

3-Web-Fundicion-Caletones-Division-El-Teniente-Codelco_017-copia-300x200

 

Primer desafío

Actualmente en Chile existen siete fundiciones de cobre: cinco son estatales y dos privadas. Cuatro pertenecen a Codelco, como es el caso de Chuquicamata, Potrerillos, Ventanas y Caletones, y una a Enami, la planta Hernán Videla Lira, de Paipote. Las dos restantes corresponden al Complejo Metalúrgico Altonorte, propiedad de Glencore, y Chagres, de Anglo American.

Todas ellas trabajan actualmente para cumplir con la nueva norma ambiental para fundiciones de cobre y fuentes emisoras de arsénico, cuya entrada en vigencia a partir de la promulgación en el Diario Oficial -en diciembre de 2013- es de tres años para aquellas que cuenten con plantas de ácido de doble contacto y de cinco años para las que no tienen doble contacto.

Considerando lo anterior, en el caso de Altonorte y Chagres el plazo de cumplimiento regirá a partir de 2016, mientras que para las restantes en 2018. En cuanto a exigencias, la normativa apunta a una reducción de las emisiones de dióxido de azufre (SO2), arsénico y material particulado; fijándose un escenario deseado de captura y fijación que alcance el 95%.

Para el académico del Departamento de Ingeniería Metalúrgica de la Universidad de Concepción, Igor Wilkomirsky, “esto significará en el futuro inmediato cambios importantes en la tecnología y operación de las fundiciones chilenas, que no todas están en iguales condiciones de cumplir, e incluso pudiera darse la situación que algunas no puedan alcanzar los nuevos estándares, por razones de obsolescencia de tecnología y falta de capital”.

Comparándonos con el escenario internacional, en cuanto a captación de emisiones, el subsecretario Moreno destaca que China “dio un salto muy significativo entre 2005 y 2006, cuando el Estado obligó a sus fundiciones a subir dicho nivel, primero a un 94% y hoy ya están en un 98%”. Por lo tanto, puntualiza que cuando en Chile lleguemos a la meta del 95%, en 2018, aún estaremos lejos del desempeño que tienen las unidades del gigante asiático y de los japoneses, “que ya están captando un 99% de los gases”.

Bajo esta mirada, los integrantes de la Comisión de Minería y Energía del Senado propusieron la postergación de la entrada en vigencia de la normativa ambiental para después de 2018, con el objetivo de lograr un mejor cumplimiento. Esta idea de prórroga también fue planteada por el vicepresidente Ejecutivo de Cochilco, Sergio Hernández.

Claudio Dodds incorpora otra variable a la ecuación, que también refuerza la necesidad de contar con fundiciones propias: “En el caso de Chile tenemos el problema que hay muchas minas que a medida que van profundizando su nivel de explotación, el arsénico empieza a aparecer fuerte, sobre todo en la zona de Chuquicamata. Son concentrados no comerciales, nadie los va a comprar, entonces tienes que hacerte cargo (de ellos)”.

China

Según datos recopilados por la empresa china Bgrimm Li Lan Consulting, que Plusmining representa en América Latina, el gigante asiático duplicó su capacidad de fundición en cinco años, pasando de dos millones a cuatro millones de toneladas entre 2007 y 2014.

En este período desarrollaron 26 proyectos de fundición primarios (incluyendo la fase XGC II) con una capacidad adicional de fundición primaria de 3.480 kt/año. Entre ellos, seis (con capacidad de 1.700 kt/año) correspondieron a tecnología flash o doble flash; siete iniciativas (830 kt/año) adoptaron tecnología TSL (ISA/Ausmelt); cuatro proyectos (360 kt/año) optaron por la alternativa bottom-blown; y seis (460 kt/año) incorporaron tecnología side-blown.

Juan Carlos Guajardo, de Plusmining, precisa que la tecnología ISA/Ausmelt está en declive en ese país y “los nuevos proyectos están adoptando tecnologías desarrolladas en la propia China, como SKS o bottom-blown, side-blown y Baiyin smelting process”.

Tecnologías en Chile

Por estos días Enami se enfrenta a la tarea de elegir la alternativa tecnológica que permita a la fundición Paipote cumplir las exigencias que impone la normativa ambiental a partir de 2018. Hasta el cierre de la edición la empresa evaluaba una solución china y la del convertidor El Teniente, además de dos opciones anteriores, para la fase de conversión Hoboken y la del convertidor Peirce Smith.

Junto a la estatal y la Universidad de Chile, la empresa Buildtek S.A. trabaja en un proyecto de desarrollo tecnológico de mediano y largo plazo. Pablo Cabrera, ingeniero civil mecánico de esta firma, comenta que la iniciativa tendría “la capacidad de optimizar y mejorar las emisiones en los subprocesos de conversión y refinación de cobre (captación de 100% de gases-reactores de lecho empacado), proyectando un ahorro combinado de aproximadamente 10% de los costos de fundición”.

Otra empresa que está trabajando en este campo es Proyectos y Equipos, que representa en Chile a la finlandesa Kumera (de hornos y secadores rotarios para fundiciones) y a la estadounidense Elliot (de sopladores y compresores centrífugos). Según Carlos Foxley, gerente general de la firma nacional, “empezamos con Altonorte, donde se reemplazó el secador de concentrado existente, que era de fuego directo, por un secador de concentrado a base de vapor de Kumera. Con esto se aprovecha el calor residual (waste heat) de las plantas de ácido, se minimiza el consumo de combustible fósil y a la vez se bajan las emisiones. Algo similar hicimos este año con Chagres, donde suministraremos un secador de vapor de última generación para reemplazar los dos existentes”.

Estos son algunos avances, pero el fuerte de la inversión todavía está pendiente.

El desafío de Codelco

Poco más de US$1.200 millones deberá invertir Codelco hasta 2018 en obras e instalación de equipos destinados a mejorar la captura de azufre y arsénico en sus cuatro fundiciones.

Consultado por MINERÍA CHILENA, Germán Richter, gerente de Optimización de Fundición y Refinería de la Corporación, reconoce que se han encontrado con desafíos relevantes, “principalmente en el norte, donde los requerimientos de inversión han sido mayores a los presupuestados (…) El otro gran reto es que se trata de iniciativas de mejoramiento y actualización que se deben realizar con las fundiciones operando, lo que es bastante más complejo”.

En cuanto a las soluciones que han evaluado, precisa que se trata de tecnologías probadas y competitivas. “Por ejemplo, en el caso de las chimeneas de plantas de ácido, se está incorporando doble absorción y doble contacto en Chuquicamata y Potrerillos, ya que debían realizarse reparaciones mayores a las plantas de ácido. Pero en el caso de Caletones vamos a incorporar tratamiento de gases de cola, para complementar la simple absorción que ya existe, y también en la División Ventanas que complementará la DA/DC”.

En el caso de las alternativas para el aumento de fijación de arsénico, Richter detalla que en Caletones, Potrerillos y Chuquicamata están reemplazando los hornos de tratamiento de escorias por procesos hidrometalúrgicos de molienda y flotación de escorias, “quedando sólo Ventanas con proceso pirometalúrgico, que es su horno eléctrico”, subraya.